lunes, 12 de octubre de 2009

Ultima noche de la Fiesta

¿Qué significa el duende?
Siete noches de peña pasaron, miles de anécdotas que enriquecieron la memoria dejando el sabor dulce de recuerdos que crecerán con el tiempo. Ayer fue una noche de emociones, alegrías y tristezas. Fue una noche de despedidas, que solo piensan en el reencuentro, que añoran el regreso a la mesa y la guitarra.


En las peñas se vivió la emoción de saber que esta juntada se estaba terminando. Pero nos quedamos mucho más ricos que antes, se han ganado amigos, compañeros de serenatas, baile y canción. Se ha apostado a la fiesta de un pueblo que brilla con luz propia, con la luz de un fuego que quema en lo más hondo, allí donde solo hay espacio pa’l sol.





Desde el Concejo de la Mujer nacieron bailarines improvisados, comensales más que satisfechos que “con la panza llena y el corazón contento” disfrutaron de la buena música. La casona el Castillo se llenó de cantores, de artistas que dejaron todo ganándose un lugar en los corazones, admiradores respetuosos que buscarán sus rostros en futuros festivales, que recordarán sus voces con admiración y esperanza. Porque sin lugar a dudas la Fiesta del Duende invitó a nuestra ciudad de Cosquín a cientos de jóvenes artistas que vienen a este lugar del mundo en busca de un sueño, con la mirada en la luna coscoína y la alegría de estar aquí. Seguramente los volveremos a ver. Gigantes talentos aún no consagrados, son la semillita de una nueva camada, de nuevos aires. Y ha sido un honor poder verlos, aplaudirlos, bailar al ritmo de su canto que quedará flotando en las calles como la huella imborrable de esta fiesta.


En el restaurant Mamá Rosa la noche se vivió con el placer de homenajear a una cantora como no hubo otra, recordar a la voz que habló por aquellos a los que silencian con el poder, a la mujer querida y respetada por todos los músicos de nuestro país y el mundo. El cariño fue la mejor manera de decirle adiós, un adiós casi ilusorio, porque su canto quedará por siempre, recuerdo de un torbellino que no dejó escenario sin pisar y vida sin tocar. Mercedes Sosa fue recordada con el sentimiento que provocan los grandes seres que pisan esta tierra, y los aplausos de un público que siempre la tendrá viva en la memoria. El Duende Garnica, infaltable personaje para esta fiesta, fue el encargado de decir lo que todos sentimos, y hablar desde el lugar cercano que él pudo vivir. Con artistas invitados que vivieron el escenario con la emoción en la piel y la música en el alma. Silvia Lallana cantó emocionada junto al Duende recordando con el canto a la querida negra.



Con la presencia del Director de Cultura Tito Acevedo y el Secretario de Cultura de la Provincia de Córdoba Jaime García Vieyra, el Presidente del Centro Comercial de la ciudad de Cosquín Gabriel Musso y miembros de la organización, los directores del departamento de desarrollo del producto folklorico del Centro Comercial Cosquín, Gustavo Ruso Carontti y Cristian Brossard, el artista Enrique López desvistió un bajo relieve en homenaje a Mercedes Sosa. La obra busca reflejar el sentir de una ciudad que consagró y creció junto a ella, y que la recordará por siempre con el corazón y la música.
En la peña La Real el ambiente era de fiesta. Los músicos y el público vivieron una noche de despedidas felices. Una noche de abrazos y recuerdos, de historias y anhelos. Por allí también pasó el Duende Garnica dejándonos sus historias y afecto. El Club de Ajedrez vivió el último fin de semana de la Fiesta del Duende invadidos de la magia festivalera que reinó durante estas semanas. Las bailarinas entre las mesas seducían a un duende enamorado mientras los músicos se despedían para volver en el enero festivalero.

Reviens se encargó de dar el cierre invadidos en la fiesta. Las parejas de baile ocupaban toda la peña, los músicos como un desfile interminable de talento gritaron en alto nos quedamos. Cosquín se vistió de festival y peñas para encender el fuego de un duende que late en nosotros, que encendido en fuego hecho de canto y poesía, de baile y amistad seguirá bailando entre nosotros. Hasta pasada la madrugada siguió la música, la cacharpaya vivió salir el sol y siguió sonando, bailando y cantando para avivar las llamas del duende que ansioso espera el 50º Festival Nacional del Folclore.
Hoy los músicos cargaron sus instrumentos, durmieron los que pudieron lo que el tiempo les permitió, y se despidieron de Cosquín, una ciudad que quedó en llamas de fiesta, esperando su regreso, bailando con el duende que late, vibra en la misma escencia de nuestro pueblo.

fotos del ultimo día de fiesta





































LA CRONICA DEL DUENDE GARNICA

La Luna presurosa de luz
deja su pentagrama ágil
Las muecas han caído exhaustas
El sol pretende asomarse
entre las vestiduras del duende.

Guerreros implacables de luz
desatan su genuino canto
Como polen triturador de tristezas
se tapan de madrugadas churas
y enarbolan la guirnalda azul.

Una madre que ha partido
nos deja su poncho y su voz
para taparnos contra el olvido
y la fiesta del duende
pinta estrellas de Pan y Azucar.

Ella se fue hacia la hondura
sus hijos besan la mano tangible
Ella vuelve en cada copla certeza
como esta madrugada frutal
y somos el maíz indigente.

El duende estira su fábula
impregna el retumbo solar
y las alegorías besan la tierra
como un signo de encuentro
en la tierra sagrada coscoína.

Urge, la copla
Los gladiadores rezan
indómita oración duendera.

La tierra grita
El fuego se enciende
en cada duende
que con su sonkoy
se acercó a esta fiesta
que huele a llanto
a vino sangrante
a hombría y belleza
Y pienso en su mano de lana
que me toca el alma
y su mano de plomo
que derrota la tristeza.

DUENDE

domingo, 11 de octubre de 2009

Sábado de peñas




Una tormenta amenazaba la noche del sábado. El cielo oscuro se iluminaba por los imponentes rayos, y el sonido bramador que le seguía. Pero mi duende anda despierto por las calles de la ciudad, y una lluvia no apaga el fuego que arde en los corazones. A pesar de la lluvia, salimos a las calles, nos metimos en las peñas y allí encontramos el calor de la magia festivalera.



Mientras empezaba a llover llegamos a la peña La Tempranera, ricos vinos calentaban las venas, y el ambiente era de fiesta. Javier Benitez y sus músicos llamaron con sapucay al duende que bajo el agua llegaba bailando, y, mientras afuera arreciaba, en la peña los bailarines giraban envueltos en un chamamé. Acordeón en mano Benitez se hizo eco de esta fiesta dejándonos su talento, su humor y entusiasmo. También visitó La Tempranera Roland Chavez, con su imponente voz ponía leña en el fuego de esta fiesta.



En la peña El Castillo se vivía la Fiesta del Duende entre chacareras y zambas; en esta peña también uno puede disfrutar del Trago del Duende, una deliciosa bebida que se convierte el condimento ideal para una noche de peñas. El cálido y efusivo ambiente que se vivía en el Concejo de la Mujer se llenaba de palmas, abrazos y zapateos. Y en la peña del Club de Ajedrez, el duende caminaba entre las mesas, comía un buen locro y se despertaba para brillar, alistándose para los eneros coscoínos. Bombo, chacarera y vino para una noche de fiesta. En el restarant Mamá Rosa la noche era festivalera, el duende abría allí la noche paseando de mesa en mesa, recorriendo las canciones que se dibujaban en el aire y encendían en los corazones.
La peña Enrique Brizio era luz y calor, los bailarines envueltos en palmas de introducción llegan a las pistas entre giros y canción. Pablo Lobos los hizo chacarerear con su emocionante actuación y Abecé brindó lo mejor de su música que llenó de alegría el recinto. El Ballet del Chúcaro brindó su calidez y gracia en el espectáculo de la Herradura. Los músicos se deslizaban en la pista y el duende bailaba entre ellos, viviendo la fiesta serrana, haciéndola sentir en cada uno de los que fue testigo de su presentación.

En Reviens, sin duda, se vivía la Fiesta del Duende. En un desfile interminable de músicos talentosos, de bailarines entusiastas, los peñeros se olvidaron de la lluvia en el calor de una zamba. En el vuelo de un pañuelo, que se desliza en el aire dibujando paisajes, nos abrazamos a vivir al duende despierto, al fuego que crepita en el alma y alegra la vida.

Caminando, la fiesta empujó la lluvia y el recorrido peñero se hizo en la noche coscoína que bailó, cantó y vivió esta fiesta. En La Real se vivía el clima de tantos festivales, envueltos en la atmósfera especial que allí se respira. Mabel Lema fue presentando a los excelentes músicos que fueron llegando en respuesta al llamado del duende. Jóvenes de todo el país que viven en sus corazones el fuego que arde en una peña, en el dibujo de una falda en el zarandeo, en la calidez del vino y la empanada. Que se vive y se siente en cada uno, y el duende es eso…y está más despierto que nunca!


A las dos de la mañana empezamos a oír una murguita que bajaba del monte, envuelta en colores y el humo que todo lo cura, que despeja las malas energías y nos llena de fiesta. Una murga que vive en el duende, y el duende vive en ella. Entre saltos y giros fueron paseando por cada una de las peñas, curando ambientes, sacando de las sillas hasta el más dormido, invadiendo con calor y alegría. Y en cada peña se los recibió con aplausos… se sumaban bailarines y los músicos se prendían al carnaval.


A la madrugada se vivió un momento emocionante en la Peña Reviens. Se brindó un homenaje, más que merecido a la Negra, a Mercedes Sosa. Los músicos llegaron desde todas las peñas hasta la confitería ubicada en pleno centro coscoíno, y unidos en el canto recorrieron las canciones que la negra volvió inmortales. Se llenó de bailarines en la pista y todos pudimos recordar a esa voz que bramaba trayendo la fuerza del norte. Su voz que era nuestra y que será eterna en cada uno de los corazones, esa voz que nos habló de un pueblo cansado mas no vencido, de un pueblo que lucha y vive en la esperanza y la fuerza.

Una voz que recorrió Latinoamérica y la unió en su lucha, su canto que vivirá por siempre y que sonará eternamente como el canto de los que no están vencidos. Los músicos de todo el país, se juntaron en Reviens para brindarle nuestro más emotivo y sincero respeto a una artista marcó nuestra historia, y será siempre recordada.

fotos de la peñas del sábado por la noche

Fotografias de Lucía Salas
salas_la@hotmail.com

Marina Sanchez Rial
marinasanchezrial@hotmail.com























Presentación del disco de Osvaldo Laport en Cosquín


El famoso actor de telenovelas Osvaldo Laport presento en la tarde del sábado y con músicos en vivo, su disco de folklore, en el Salón de la Herradura de Cosquín.
Se vivió un recital con mucha energía y pasión puesta en cada una de sus interpretaciones que hicieron vibrar sobretodo al publico femenino.

fotos de la tarde del ultimo sabado, 10 de octubre

Fotografias de Lucía Salas
salas_la@hotmail.com